domingo, 12 de abril de 2015

Su hijo ha faltado hoy a clase

Uno de los trámites que más nos ha costado, en cuanto a esfuerzo, es matricular a los niños en los colegios. La razón principal es porque el sistema es diferente. Hay que hacerse a las diferencias, y no puedes asumir que se hace igual que aquí. Ya comentamos las historias con las vacunas, y cómo tuvimos que rellenar impresos donde teníamos que indicar hasta la etnicidad (sin existir la opción euskaldun ;-) ).

Pero al llegar aquí todo se volvió sencillo. Todo el mundo, sin excepción, ha sido y es tremendamente amable. No es sólo que sean amables, sino que uno se siente arropado. En las entrevistas a los tres colegios (sí, cubrimos el sistema completo: elementary, middle and high schools) todo el personal se ha esforzado en mostrarnos que los niños van a estar arropados y que tendrán el apoyo y la oportunidad de preguntar lo que quieran con profesores que hablan en español.

Hemos tenido incluso la oportunidad de hablar con una profesora de origen griego que nos ha contado que ella llegó a los EE.UU. con once años, sin saber casi inglés. Así que entiende perfectamente cómo se sienten nuestros hijos. Es una profesora que ha estado en Córdoba, y que habla español con un acento perfecto.

Después de una visita al centro de matrícula (es el edificio en primer plano; el que se ve al fondo con una bandera encima es la sede corporativa de Starbucks): 

Nos asignaron los colegios Sand Point Elementary School:
http://sandpointes.seattleschools.org/
 Eckstein Middle School:
http://ecksteinms.seattleschools.org/ 
http://halehs.seattleschools.org/


Y aquí van a disfrutar de su experiencia los próximos dos meses. 

La visita fue como estar dentro de una película, sea Grease o Poli de guardería:
Todo de película: la experiencia con la oficina para registrarlos, y que te asignen el horario, y los pasillos con las taquillas con los chavales pasando...

Recuerdo que cuando vi por primera vez Grease, pensé "qué exageración, no puede llegar así un día al cole y ¡hala! que le asignen clase". Pues resulta que sí. Al llegar a Eckstein, nos pidieron los datos, y que si "queríamos empezar ese día". Y les dijimos que no, que la idea era empezar después del Spring break (la semana del 13 al 19 es festiva), o sea, en April 20th...

Los mayores tuvieron que elegir optativas (en Middle y High), les asignaban 3 obligatorias, y tenían que elegir otras tres. Y vaya elecciones. En el High School además de Física, Química y demás, existe la opción de Arts (con opciones de Guitarra, Jazz Band, etc) o incluso Horticultura.

El sistema está muy bien estructurado para que la asignación y elección sea rápida. Cada día está dividido en seis periods, y cada horario está estructurado en función de esas casillas. Cuando eliges una optativa, ya te llena una casilla del horario de lunes a viernes.

Salimos ya con todos los horarios elegidos.

En la Elementary School la sensación fue también muy positiva. Según los niños,  el PlayField era igual que el de la banda del patio. ¡Tuvimos incluso la opción de conocer a los compañeros de clase! Y fueron muy, muy acogedores. Si es que no tenemos posibilidad de queja...

Ayer hicimos una excursión con mi host aquí y su familia. Y pudimos aclarar nuestras dudas sobre las fiambreras a llevar, si hacen falta cubiertos, agua, etc. Y no podía faltar la pregunta: ¿Cantan el himno? La respuesta fue que no, el himno no, pero que sí hacen el juramento a la bandera (!), Pledge of Allegiance.

El texto dice:
I pledge allegiance to the Flag of the United States of America, and to the Republic for which it stands, one Nation under God, indivisible, with liberty and justice for all.

Y se debería hacer de pie, mirando a la bandera, y con la mano en el corazón. Hablando con la hija mayor de mi anfitrión, nos dijo que en el High School ya se oye por megafonía, y que en realidad nadie le hace mucho caso. Veremos qué nos cuentan nuestros chicos... Ya en familia nos planteamos qué ocurriría en España si se hiciera algo así.

Después de hacer todo esto, y de dejarlo todo listo par comenzar el 20, lo mejor estaba aún por llegar. A última hora del viernes, cuando ya los coles habían cerrado, nos llegó por email y teléfono un aviso diciéndonos que "Hoy su hijo mayor ha faltado a la clase del periodo 5." Y hemos tenido que explicar (por email) que no era una falta, sino que su fecha de inicio es el 20!!!!

¡Y tiene su importancia! Hay condados y estados donde si un chaval deja de ir a clase, lo pueden mandar... ¡ a la cárcel!

Seguiremos informando...




sábado, 11 de abril de 2015

King size

Uno de los tópicos más tópicos sobre los USA es que aquí todo lo hacen a lo grande: los coches, las plazas de aparcamiento, las ciudades, las hamburguesas, la lista podría ser increíble.

Podemos corroborar que ese tópico es correcto. Cuando uno aparca el coche, hay las plazas de aparcamiento normales, enooormes, donde cabe un coche en plan ranchera, y luego las plazas estrechas (les llaman así), donde sólo caben los coches tipo europeo o japonés. El nuestro cabe, ya que es un Nissan, un cinco puertas normalito para que podamos desplazarnos. Pero al lado de los desmesurados tanques de aquí, pues como que parece un hobbit entre la gente grande.

La primera vez que vine a los USA me chocó mucho cómo eran las habitaciones de los hoteles. Lo primero era que podías optar por camas King size o Queen size. El tamaño King size es de 180 x 200 cm, y el Queen size de 150 x 200 (vamos, una cama de matrimonio normalita española). Además es común el que en cada habitación haya dos camas, por lo tanto caben sin problemas 4 personas.


Así que esta entrada va a tratar sobre algunas muestras que nos hemos encontrado de tamaños grandes en nuestros primeros días.

El primer problema son las unidades. Llegan los navarricos, acostumbrados a los litros, metros, kilogramos y grados celsius, y tienen que batallar con los galones, pies, libras y grados fahrenheit.
Eso hace que la leche, por ejemplo, no se vende en litros, sino en galones. ¿Y cuánto es un galón?
Pues aproximadamente 3.8 litros. Y esa es la unidad de medida para líquidos.

Por ejemplo, un zumito:

O un poquito de leche:

 Y claro, eso hace que el frigo sea a escala:
Eso hace que se produzca un efecto avalancha, y todo vaya en la misma escala. Los vasos son tambien grandes:
 Ya os estoy oyendo: "¡exagerao, no son tan grandes!" Ya, ya, engaña la foto, porque no tenéis nada que os de la referencia. Uno puede pensar que es el vaso del agua y de vino, u otra función similar.

¿Cómo hacer para que apreciéis el tamaño real? Habrá que buscar algo que os de una referencia y ponerlo al lado. A ver, dejadme pensar, ¡ya está! ponemos mi móvil al lado:


Con lo cual se ve fácilmente que el vaso de "vino" mide casi 10 cm de alto, y el otro, el de "agua", como casi 15 cm. Vamos, como una pinta.

Los helados también son grandes, muy tipo Hollywood, para comer en noches de insomnio:
Cada bote, casi 2kg de helado.

Y obviamente, hay que cocinarlo. Así que el microondas es aaaancho:





¡Y no os quiero contar nada del horno! ¿Cómo daros una idea del tamaño del horno? Pues qué mejor que una hija:


Así que resulta que el pavo de acción de gracias debe ser como una niña de 10 años.

viernes, 10 de abril de 2015

Viajando con la peña

Y llegó el momento.

Salimos de viaje para los USA. Y he aquí que el primer paso es facturar. Así que como salíamos temprano (muuy temprano) nos fuimos de víspera a facturar las maletas. ¡Menos mal! No estaba introducida en la base de datos de Iberia la información del visado, y nos pegamos media hora de reloj en el aeropuerto mientras la empleada de Iberia tecleaba lo que fuera menester sobre nuestros datos. Como no podía ser de otra manera generamos una hermosa cola detrás nuestro, puesto que salía en una hora un avión para Madrid y estábamos en el único puesto de facturación abierto. Cuando terminó nos dieron nuestra recua de tarjetas de embarque, de las que aquí hay una muestra:


Claramente uno puede imaginar el show en cada uno de los embarques:

- ¿Van a EE.UU.?
- Sí
- ¿Y van con el ESTA?
- No, vamos con visado.
- Ah, entonces hay que verificarlos.

Y el personal de tierra tiene que tomar tooodos los pasaportes, verificar que los datos del pasaporte se corresponden con lo que está registrado en la base de datos del ordenador, luego verificar que los datos del visado coinciden con los del pasaporte, y otra vez con los registrados en la base de datos del ordenador, y por último verificar que los datos del pasaporte son los de la tarjeta de embarque. Cuando uno ve que lleva más de cinco minutos en la cola, ya mira a los que se acumulan detrás con cara de disculpa. Y esto lo hicimos en Pamplona, y en el control de pasaportes de Barajas, y en el embarque de Barajas, y en el embarque de Londres.

También ha sido curioso el control de equipaje de mano. Habíamos pensado desayunar en Noáin, pero digamos que a esas horas no teníamos mucha hambre. Por eso acabamos descubriendo que no se pueden pasar líquidos, pero en cambio un paquete de ensaimadas se puede llevar hasta Londres, pasando los controles de Pamplona y Londres, sin problemas. En cada control había que poner todos los chismes electrónicos en bandejas, y además poner las mochilas y maletas de cabina. En Noáin utilizamos más de nueve bandejas sólo para los "titos" varios, y en Londres perdí la cuenta. Pero oiga, ¡ningún problema! ¡No pitamos ninguno ni nos revisaron nada!

Los vuelos en sí fueron, pues eso, vuelos. Aburridos. En el primer vuelo vimos amanecer (o comenzar a amanecer) una experiencia siempre bonita. Pero cuando embarcamos en el segundo vuelo ya tuvimos la primera sorpresa. Por megafonía el capitán nos avisa que "por culpa de una huelga de controladores aéreos en Francia tenemos problemas con el despegue". Ahí es cuando a uno le da escalofríos en la espalda, al recordar la búsqueda de billetes por Air France vía Paris, y cómo estuvimos barajando hacer el itinerario por esa ruta. Felizmente por una vez hicimos la elección correcta y optamos por British Airways. El coste que tuvimos fue que para volar a Londres nos desviaron por Santiago de Compostela, y desde ahí hasta Reino Unido sin pasar por espacio aéreo Francés. Total: a las dos horas de vuelo hubo que sumar el retraso en el despegue (aprox media hora) más otros 50 minutos por el desvío.


¡Menos mal que teníamos tiempo de sobra en la escala!

En Londres sólo nos quedó esperar, y esperar, y esperar, ... Cuando ya por fin nos notificaron la puerta nos fuimos para la terminal correspondiente en el trenecito que une las terminales 5A, 5B y 5C de Heathrow. Tras el control de las tarjetas, nos fuimos cual Gepetto dentro de la ballena para el interior  del Boeing 777-300.

El viaje en sí no tiene nada que reseñar, salvo que este modelo nos pareció muy ruidoso. Por lo demás, nueve horas y media (impecable oiga, puntualidad británica en la salida y la llegada!) de "me giro para la derecha", "ahora para la izquierda", "dónde pongo las rodillas si no me caben", ahora el de delante que baja el respaldo.... Vamos, que entendimos muy bien a las sardinas, que apretujadico que se está en la lata.

Como a la peque no le funcionaba la palanca del joystick del mando de su asiento, me tocó cambiarme con ella y comerme el asiento de ventanilla, y eso que yo siempre me cojo pasillo para poder estirame un poco más.

Tras las comidas, pelis de rigor, y alguna que otra partida (algún hijo hubo al que tuvimos que arrancar de los videojuegos con un pie de cabra...) llegamos por fin a destino. Eso sí, la peque ya llevaba como dos horas preguntando "¿cuánto falta?".

Y por fin llegamos a la entrada a los USA. Control de pasaportes. ¿Nos dejarán pasar? Sin problemas oiga. Tras otro laaaargo rato con el oficial de aduanas (majo chico, que todo hay que decirlo) y verificar que los numeritos se correspondían con los de la base de datos, bla, bla, y todo eso, por fin nos selló los pasaportes.

Diréis, "qué exagerado, seguro que no estuvisteis tanto". Juzguen ustedes. Estando en la cola teníamos detrás como a unos cuarenta viajeros. Cuando nos llegó el turno, nos fuimos delante de nuestro agente de aduanas. Hizo todos los trámites y para cuando acabó nos habíamos quedado los últimos. Ya no había nadie en la cola.

Eso tiene una ventaja: cuando llegas al carrousel a recoger tu maleta, te está esperando. Eso si ha llegado contigo, obviamente. En nuestro caso todo fue bien, ninguna se perdió por el camino y nos estaban esperando con carita de "nos dejasteis abandonadas" como el gato de Shrek.


Y faltaba el último trámite antes de entrar en los USA. Aduanas.

¿En que consistió nuestra interacción con los oficiales de aduanas? Pues cuando nos aproximamos el diálogo fue más o menos:

Ellos: Go ahead.
Nosotros: ...

Y ya está. Superado ese trámite, entramos en los USA.


Seguiremos informado...

sábado, 4 de abril de 2015

¡Volando juntos!

Nos encanta viajar en familia. Lo hemos hecho muchas veces, en tren, en coche, y alguna en avión, pero nunca tan lejos.

La verdad es que si comparamos las dos generaciones (progenitores vs. new generation), en ningún caso podemos llamar a los peques pipiolos, al menos, por lo que significa. Nosotros, los séniors, a su edad como mucho habíamos viajado a Francia. Recuerdo la primera vez que estuve en París, allá por el año 1981...

Nuestros hijos ya han estado en París, Londres, Bruselas, Mónaco, Italia, Suiza, Portugal y qué se yo cuantos sitios más. Para nuestra vergüenza debo decir que lo peor conocen es... España.

Lo arreglaremos.

Este post iba sobre nuestras experiencias volando juntos. De momento sólo hemos volado a Bruselas y a Londres, hace ya algunos añitos. Fue una experiencia entretenida. Ambos viajes fueron de unas dos horas, y con pipiolos (ahí sí) de 10 años para abajo,  como que no da tiempo a aburrirse.

Recuerdo en especial una anécdota con el segundo, eufórico él, que en un viraje del avión gritó a la española y todo contento: "¡Nos caemos!" como si fuera una atracción de feria. La cara de la señora que estaba sentada a su lado nos demostró que entendía perfectamente el castellano.

Ahora nos toca un viaje máaaas largo. En uno de ellos estaremos 9 horas y media enlatados. ¿Qué anécdotas tendremos?

Al menos el ánimo es bueno:

Todos están con ganas, aunque haya que madrugar. Seguro que tendremos ratos en los que nos aburriremos. Pero también seguro que lo pasaremos muy bien, y nosotros disfrutando de cómo ellos descubren el mundo.

Para este viaje hay dos factores que ayudan: los niños son más mayores, y la electrónica viene en nuestro apoyo.

Aunque en casa no hay consolas portátiles, el avión lleva su carga de juegos y pelis, y nosotros nos llevamos una tablet con comics y kindles con libros.

Ahora pensamos que esto es un caos, y una aventura organizativa. Pero la verdad es que somos unos blandos. Aventura era lo que emprendían en el siglo XIX los inmigrantes, cuando una familia era empujada, por persecución o por pobreza, a emigrar a otro continente.

Eran trasplantados a otra cultura, de la que desconocían todo. Nosotros en cambio, hemos elegido ir, y sabemos (más o menos) lo que nos vamos a encontrar. Ellos eran desarraigados, y perdían el enlace con su familia en origen. Nosotros tenemos el teléfono, los emails, los whatsapps y Skype. Ellos cambiaban de idioma, sin tener la más mínima noción anterior. Nosotros vamos "sabiendo" inglés.

Por eso no nos quejamos. Es una maravilla tener esta oportunidad. Así que vamos a disfrutarla, todos en familia, ganando en experiencias y otras culturas.

jueves, 2 de abril de 2015

Sobre gastronomía

Uno de las mejores experiencias cuando uno viaja es poder disfrutar in situ de la gastronomía del lugar. Recuerdo muy especialmente la de México, que la disfrute (qué rico el desayuno que me tomé con mole poblano en Cuernavaca, mmhhh!!).

En esta ocasión podremos disfrutar de la gastronomía estadounidense. Más de uno dirá que eso es un oxímoron. Pero vamos a darle un voto de confianza.

Algo por lo que destaca la zona es por la pesca. Hay muchos tipos de salmón, por lo tanto tendremos que probarlos. Y también llevan fama los vinos. Aunque ahí tengo mis dudas, si surge la oportunidad los cataremos.

Y luego tenemos la graaan categoría de las hamburguesas. En mi (corta) experiencia en los USA las he comido buenísimas... y malísimas.

Ayer hablando con un colega, me dijo que teníamos que visitar la cadena IHOP. Hay que decir que tiene buena pinta, imaginaos este desayuno:

Ligerito, ligerito...

Pero qué queréis que os diga. Lo que nos vamos a perder son las tapicas de aquí, que no hay nada como un buen bar de tapas.

A mí se me hace la boca agua con un buen pintxo. Y si no, no hay más que ver la oferta de la Semana del Pintxo 2015. ÑAM

miércoles, 1 de abril de 2015

Seattle vs. Pompeyo...

Rebuscando, rebuscando, uno se pregunta de dónde viene el nombre de Seattle.
Yo pensaba que debía ser el nombre de algún río o monte en algún dialecto de la zona, pero qué va, era el nombre del colega:

Este caballero era el Jefe Seattle, descendiente a la vez de las tribus de los Duwamish y Suquamish (ver la entrada Falta "Euskaldunes"... ) nacido allá por el año 1780. Resulta que, en versión resumida (ver aquí la versión ampliada, in English) el origen del nombre es un almacén / tienda a la que venía el caballero a vender sus pieles y que era conocida como "Seattle Exchange".

Lo curioso del tema es que, tanto Seattle como Pompaelo reciben sus nombres de sendos "jefes de tribu". Hubiera sido interesante un encuentro entre ambos. No sé cuál se hubiera sorprendido más.
Quizás ninguno.


Falta "euskaldunes"...

Entre los papeleos varios que hemos tenido que rellenar, están, of course, los del colegio.

Además de la historia de los calendarios de vacunación (algún hijo se ha llevado un regalico de vacuna extra para ponerse a la par con el sistema americano), hemos tenido que especificar unos cuantos detallicos más.

Entre ellos, la etnicidad.

En el impreso de "enrollment" hay que indicar: Is your student of Hispanic or Latino origin? 
Aquí uno diría que sí, vamos. Pero claro, no puede ser taaaan simple. 

Así que las respuestas son:
  • Central American
  • Cuban
  • Dominican
  • Latin American
  • Mexican/ Mexican American/ Chicano 
  • Puerto Rican
  • South American
  • Spaniard
  • Other Hispanic/Latino 
Esta era fácil. Spaniard.

Pero ahora toca la raza: What race(s) do you consider your child? 
Que uno pensaría que las opciones serán afroamericano, caucásico, asiático y poco más, ¿no?

¡¡¡ERRAAASTEEIS!!! La lista de opciones es:
  • African American/ Black
  • White
  • Asian Indian
  • Cambodian
  • Chinese
  • Filipino
  • Hmong
  • Indonesian
  • Japanese
  • Korean
  • Laotian
  • Malaysian
  • Pakistani
  • Singaporean
  • Taiwanese
  • Thai
  • Vietnamese
  • Other Asian 
  • Native Hawaiian
  • Fijian
  • Guamanian Or Chamorro
  • Mariana Islander
  • Melanesian
  • Micronesian
  • Samoan
  • Tongan
  • Other Pacific Islander 
  • Alaska Native
  • Chehalis
  • Colville
  • Cowlitz
  • Hoh
  • Jamestown
  • Kalispel
  • Lower Elwha
  • Lummi 
  • Makah
  • Muckleshoot
  • Nisqually
  • Nooksack
  • Port Gamble Klallam
  • Puyallup
  • Quileute
  • Quinault
  • Samish
  • Sauk-Suiattle
  • Shoalwater
  • Skokomish
  • Snoqualmie
  • Spokane
  • Squaxin Island
  • Stillaguamish
  • Suquamish
  • Swinomish
  • Tulalip
  • Yakama
  • Other Washington Indian
  • Other American Indian 
Y digo yo, ¿qué pasaría si decimos que somos, yo que sé, Mucleshootianos, o algo así? ¿Nos pedirían el canto de la tribu? 

Al final, después de repasar la lista, nos decantamos por la opción más sosa: White. 

Pero no muy contentos, no, oiga, porque, ¿ande está nuestra cuajada, nuestro chuletón, el pacharán, el queso de Idiazabal, el de Roncal con su oveja latxa, dónde el AB negativo? 

¡Que se han dejado a los Euskaldunes!