lunes, 8 de junio de 2015

Diario de un superviviente: ¿Qué les pasa a estos americanos?

Como ya mencioné el otro día estamos haciendo un proyecto en clase de química. El caso es que hoy nos han dado la hora para trabajar en él. En eso estábamos, cuando vemos que empieza a salir humo del microondas de la clase. Mucho humo. El alumno que lo había puesto en marcha se ha acercado y lo ha abierto, y han salido unas llamaradas de medio metro. Rápidamente lo ha cerrado y la profesora ha ido a buscar al conserje. El conserje ha venido con un extintor y ha apagado el fuego, y también ha activado el extractor de emergencia. Pero la clase estaba apestada, y como quedaban diez minutos, nos han dejado salir antes (al final ha dado igual porque el autobús se ha retrasado más de lo normal).

Hasta aquí diréis: esto (dentro de lo que cabe) es normal, estas cosas pasan de vez en cuando, un descuido lo puede tener cualquiera. Pero como os habréis fijado, no he mencionado que había puesto en el microondas, porque nosotros estábamos concentrados en nuestro experimento y no me he enterado. Pero luego he indagado un poco, y por lo que me he podido enterar, lo que había puesto era:




...







...







Esperad un poco...










...












...










UNA BOMBA DE HUMO

Os parece normal?!!!!!!!!!!!!!

sábado, 6 de junio de 2015

Earthquakes, Volcanoes, Tsunamis y otras pijadicas

Recuerdo que hace años un estudiante que vino a Pamplona me preguntó por los riesgos naturales en Pamplona. Me lo quedé mirando y le dije que "ninguno". Claro, él es mexicano, y le resultaba muy raro. Insistió: "¿Huracanes, terremotos, volcanes?". Y yo le dije que "nones".

Estamos muy mal acostumbrados. En otros sitios del mundo hay riesgos. A nosotros nos cuesta hacernos a la idea de que hay sitios en donde conviven con esos riesgos, y pese a ello llevan una vida normal. Sólo hace falta estar preparados.

Aquí, en Seattle, existe el riesgo sísmico (no os asustéis ;-). Uno no es muy consciente del asunto, pero estamos viviendo sobre el cinturón de fuego del Pacífico:

Si uno analiza la geografía próxima, no es difícil encontrar volcanes, como el monte Rainier que se ve desde Seattle:
o el monte St. Helen:
Incluso resulta que estamos "al lado" (ojo, sólo en escala estadounidense: hay 800 millas, es decir 1300km, como Pamplona-Amsterdam) del mayor supervolcán existente. Se llama Yellowstone, uno de los más famosos (y según mucha gente, el mejor) parque nacional de EE.UU. Es hogar de nuestro amigo de la infancia:
y en él se puede encontrar muchos rincones bonitos y fenómenos de la naturaleza como el geyser Old Faithful:

De todas formas, aunque estamos en una región con riesgo sísmico, los edificios están preparados. En el año 2001 hubo un terremoto por aquí de 6.8 en la escala de Richter, como bien hacen notar en la cola para subir al Space Needle:
Pero felizmente, parece que sin daños. O la erupción del Monte Santa Helena en el año 1980:
que dejó Seattle cubiertito de ceniza (y eso que está a más de 100 millas).

Esperemos que estando aquí no nos toque exprimentar estas sensaciones. Puedo vivir sin ello. Algo sí que he mirado es cómo actuar en caso de terremoto, aunque pienses que la posibilidad es remota. Pero hay veces en los que te encuentras de frente con algo que te hace darte cuenta de (i) que es posible y (ii) que están preparados. En la excursión que hicimos el otro día al Parque Nacional de las Olimpics, nos encontramos un cartel como este en un cruce de carreteras, cerca de la orilla del mar:
Y la verdad, es que me lo quedé mirando, y como que da respeto oiga.

Actualización: El otro día subimos al monte Rainier, un volcán todavía activo cuya última erupción fue en 1854. Tiene unas vistas preciosas ya que se encuentra a 4392m en un entorno de unos pocos cientos de metros. En los pueblos de los alrededores nos encontramos con esta otra señal:
Y tampoco mola mucho...


miércoles, 3 de junio de 2015

Diario de un superviviente: Anécdotas del día a día

En este post voy a escribir un alguna que otra cosa sin relación, que no encajan entre sí pero no dan para hacer un post independiente de cada una de ellas.

1:Guns
Imaginaos el caso: estoy yo, un día como otro cualquiera, en clase de física. Estábamos viendo la conservación del momentum y el impulso (básicamente, una magnitud (masa x velocidad) que describe el movimiento y se mantiene constante: para más información, click aquí). El profesor, cogió el ejemplo más obvio, el retroceso de un arma al disparar. Pero le dio un enfoque que me chocó un poco:
(traducido al español)
-El mejor ejemplo para explicar esto es al disparar. ¿Alguno habéis disparado alguna vez?
Si fuese España, o Francia, o algún otro país europeo, a lo sumo levantaba la mano aquél que practica tiro, o caza. Pero claro, esto es EEUU, el país en el que te regalan tres licencias de armas por el precio de dos, por lo que MEDIA CLASE levantó la mano.
El profesor, COMO SI NADA, continuó la explicación.
-Pues como sabéis, el arma retrocede al disparar. ¿Pero por qué no retrocede a la misma velocidad? Pues debido a que ... (la clase sigue)

0_0

2:Driving
Os pongo en situación: en clase de química, estamos preparando un vídeo sobre un experimento. Para ello, en el grupo en el que estaba yo, decidimos ir a casa de uno de los compañeros, que vive a 40 calles, para grabarlo. Y yo pensé: "¿Cómo iremos?¿En autobús?¿Nos llevará alguno de sus padres?". ERROR. Simplemente, nos lleva un compañero. Así de simple. Aquí puedes conducir desde los 15 años. Eso sí, alcohol, hasta los 21 nada. Como fuese más peligroso para la sociedad un borracho que un chaval al volante (pero nunca a la vez!).

3:Masones. Masones everywhere
En España la masonería estuvo prohibida durante un tiempo, junto a la esgrima y otras cosas (gracias Franco) y aún hoy en día está mal vista. Sin embargo, aquí gozan de libertad, y hasta tienen cierto nivel, llegando a estar sus logias en el centro del pueblo. Muy diferentes a España.


Más adelante haré otro post con más historias.

Seguiré escribiendo.
Corto y fuera.

domingo, 31 de mayo de 2015

¡Arthur C. Clarke era un visionario!

Arthur C. Clarke era un escritor de Ciencia Ficción que falleció en 2008. Es conocido sobre todo por ser el autor detrás de 2001 una Odisea en el espacio. Lo que no se conoce tanto es que hizo estudios de Física y Matemáticas, y allá por el año 1945 fomentó la idea de los satelites geoestacionarios (aunque la idea original era de un esloveno, Herman Potočnik, en 1928). Ha sido uno de los  escritores que más ha intentado plantear un futuro tecnológico plausible de acuerdo a la técnica actual. En sus escritos han aparecido multitud de procesos que han ido desarrollados mucho antes de lo previsto en sus novelas: redes similares a internet, organizadores personales similares a los móviles actuales, etc.

En una de esas novelas (Rama II escrita con Gentry Lee) narra la epopeya de unos astronautas que se quedan encerrados en una nave extraterrestre robótica y sin tripulantes cuando se va del sistema solar. (No doy más datos para no reventar la historia). Como es de suponer, no llevan comida ni nada, y su problema es cómo sobrevivir.  Explorando la nave llegan a un ordenador donde pueden interactuar con la "inteligencia artificial" que controla todo. Tras mil pruebas, uno de los astronautas consigue que la nave le fabrique un cubo de un material negro. Más adelante consigue que le fabriquen una esfera, y después de mucho esfuerzo consigue fabricar cualquier objeto si logra expresarlo en forma de figuras geométricas sencillas. Más adelante obtiene figuras realizadas con un segundo material, y conforme pasa el tiempo y son capaces de definir moléculas complejas, hacen que les fabriquen hasta comida y bebida.

Cuando lo leí por primera vez (el libro original es de 1989) me pareció que quien tuviera semejante máquina podría hacer lo que quisiera, pero que la máquina en sí debería ser muy compleja (y de hecho es lo que insinúan en el libro) y ser casi del tamaño de una ciudad.

Esta semana me ha tocado interactuar con la versión actual de semejante máquina. No es que sea algo rompedor, porque la tecnología lleva aquí ya unos años, pero ha sido "mi primera vez". Y me he sentido como el astronauta del libro.

De lo que estoy hablando es de las impresoras 3D. He empezado a jugar con ellas y me han enamorado. Hasta ahora mi interacción se había limitado a mandar hacer piezas a un taller. Pero aquí he podido disfrutar (sí, no se puede describir con otra palabra) de todo el proceso. He diseñado la pieza en mi ordenador, utilizando "figuras geométricas sencillas", y luego he ido al taller a imprimirla, y en una hora ¡voilà! ya la tenía en la mano. Mis hijos han alucinado y ya quieren una para casa (tendrá que esperar, porque aún cuestan caras). Pero para el laboratorio cae una fijo. Nos va a independizar de los talleres un montón.

La pieza que he diseñado es un modelo para conducir aire por un conducto, y se basa en un sistema modular. Las imágenes en el ordenador de dos de las piezas son:
Y el resultado impreso ha sido:
donde se ven las dos piezas montadas, y con un tubo conectado (la foto la hice con el móvil, que tiene una cámara muuuuy mala).

Ya sé que no os dirá mucho, probablemente os deje "fríos", pero presonalmente lo que me parece alucinante es la simpleza del proceso, y el mundo de posibilidades que abre. Es exactamente como lo planteaba Arthur C. Clarke, pero en vez de necesitar unas instalaciones enormes, sólo hace falta material que cabe encima de una mesa...

Así a simple vista parece que no es tan prometedor, ¿verdad? Total, un plástico blanco y ya está.
El elemento de partida es un rollo que viene en bobina y que se coloca en un inyector. Resulta que no sólo hay "plástico blanco" (si habláramos de telares o máquinas de coser diríamos "hilo blanco") sino que hay materiales de todos los tipos: todos los colores, que brillan en la oscuridad, solubles en agua u otros materiales, imitando madera, imitando metal, fibra de carbono, conductores de la electricidad, magnéticos,... realmente no hay límites.

Por poner unos ejemplos, se pueden hacer circuitos electrónicos:


Metales (más elaborado):

Casas (sí, habéis leído bien, casas...)

Partes del cuerpo (de momento, poquito, no mucho, pero prometen...)


e incluso hamburguesas!

Vamos, que no hay límites, sólo la imaginación.

Si os ha despertado la curiosidad, podéis visitar la página 3dprintingindustry. Os aseguro que os entretendréis un rato.



martes, 26 de mayo de 2015

En el auto de Papá, nos iremos a pasear...

En entradas anteriores comentaba algunas peculiaridades sobre aparcar y cruces en estas tierras. Ahora que tenemos más experiencia en esto de recorrer estos caminos, quería compartir con vosotros algunas de esas cosillas que hacen que conducir sea, digamos, un poquito diferente. Hoy voy a hablar de más peculiaridades de las carreteras de USA y Canadá, de las peripecias al conducir un coche alquilado y, cómo no, del precio de la gasolina.

Empecemos por las peculiaridades de las carreteras. Imaginemos que llegáis a un cruce con semáforo, y queréis girar hacia la derecha. Y conforme os acercáis veis que se pone en rojo. ¿Qué haríais? Bueno, lo que todo hijo de vecino, ¿no? Semáforo rojo significa no pasar. Entonces, freno y me detengo. ¡¡¡ERROR!!! Aunque esté rojo, si vas a girar a la derecha, (y también a la izquierda en condiciones particulares) puedes hacerlo. Obviamente tienes que esperar a que no venga nadie de la otra calle y a que no hayan peatones. Pero por lo demás, puedes hacerlo a no ser que en el semáforo, o al lado de él, aparezca una señal como esta:
Pero claro, esta norma cambia en algunos estados. Pero al menos en lo que nos toca (WA y Canadá) sí que funfuna.

Pongamos ahora el caso contrario. Llegas a un semáforo, y quieres girar a la izquierda. Y se te pone el semáforo verde. Tú, tan feliz, te dices "ya puedo pasar" y arrancas y giras. ¡¡¡ERROR!!!! Se pone verde a la vez tu semáforo y el de los que vienen de frente. Y ellos tienen preferencia. Así que te toca esperar ahí arrimadito al centro de la calle a esperar que aparezca un hueco y pasar. Menos mal que en Francia también es así y uno va con cuidadín.

Sólo puedes pasar sin problemas si en la dirección en la que quieres ir hay un semáforo con flecha verde. Si es disco verde, no hay preferencia. En el caso de la foto puedo girar con preferencia, pero si se apagara la flecha todavía podría girar,  pero sería sin preferencia:
¿A que mola? Rojo: pase, Verde: no pase. Muy lógico.

Total que llegas a Canadá, y dices, "aquí no cambiará mucho esto, ¿no?" Je, je. La primera, en la frente. Llegas al semáforo y te encuentras que cuando se pone verde, resulta que parpadea. Anda, que también los canadienses, les da por rizar el rizo... Y oye, no hay manera de deducir lo que es. Pero por "si aca", y viendo cómo va todo por aquí, y teniendo en cuenta que ya me ha tocado comerme una multa en Francia, nos toca poner trescientos sentidos, y pecar de exceso. Luego al llegar  a casa, toca mirar por Intersné que significa. Resulta que cuando parpadea tienes preferencia, y puedes pasar sin miedo, y si deja de parpadear y es continuo, no tienes preferencia...

¡¡Vivan los semáforos!!!

Pasemos a los coches alquilados. Para empezar son todos automáticos. Eso tiene dos inconvenientes: el primero, al llegar. Lo que parece natural es decir "vale, uso el pie izquierdo para el freno y el derecho para el acelerador". Pues no, listo, porque la tendencia es usar el pie izquierdo pisando el pedal (del embrague) a fondo, y no tienes la sensibilidad en el pie. Si uno lo intenta (como hice yo), toca frenazo brusco. ¡Pero brusco, brusco! Y si no os lo créeis, preguntad a mis hijos... Lo mejor que uno puede hacer es "aparcar" la pierna izquierda y aprender que no tiene que moverla. Eso cuesta. Ahora ya estoy acostumbrado. El segundo inconveniente será al llegar a España. Ya veremos cuántas veces se me cala el coche de Pamplona....

Otro tópico de chiste muy común al alquilar un coche es encontrar la manera de abrir el depósito de gasolina. Los coches modernos ya no llevan ni llave ni puertecita para abrir con el dedito. Lo que traen es un botón o palanca (depende del modelo) colocado en posiciones varias. Lo normal es que esté a la izquierda del volante. Pero eso es lo normal. Hay excepciones. Y te lo puedes encontrar bien abajo, escondido, que parece que no quieren que lo localices, o como en el coche de este fin de semana, estaba en la parte de abajo de la puerta. Empiezo a pensar que es una estrategia de las agencias de coches: como hay que devolver el coche a tope de gasolina, me parece que colocan la apertura del depósito en lugares esotéricos para que te desesperes y no te importe que te penalicen por devolverlo sin llenar... Hasta aquí, excepto con el primer coche, no hemos necesitado de ayuda.

Pero el colmo ya es dónde está el freno de mano. Aquello de la palanquita a la derecha (lo normal) o a la izquierda (como en el C8 de Citroen) del asiento del piloto ya es algo viejo. En los modernos lo normal (es un decir) es que sea un botón en el salpicadero otra vez a la izquierda del volante, aunque también puede estar a la derecha. Bien, los dos últimos tampoco son así. Resulta que es una especie de pedal alto y medio escondido que está a la izquierda del todo. Me tuve que mirar el manual del coche para saber cómo iba. Menos mal que estaba en la guantera. Si me preguntáis por qué no lo consulté en la agencia os diré que el coche normalmente lo tengo que recoger en un garaje público que está a una manzana de la agencia. Consecuencia: es más rápido mirar el manual...

La última particularidad que quería comentar es la digitalización creciente... Hemos tenido dos coches con cámara de video para la marcha atrás, lo cual es muy útil, pero te acostumbra muy mal; con indicador de coches en el ángulo muerto; con brújula digital en el espejo retrovisor central interno (debe venir muy bien para aquello de "no aparque al norte o sur de aquí"). Pero la electrónica también tiene sus pegas. Uno de los findes fuimos al centro, y como hacía calor queríamos dejar los jerseys en el maletero. Pues nada, los colocamos, y cerramos el maletero. Y "porsiaca" miramos si estaba bien cerrado. Intentamos abrirlo con la manita, ¡y se abrió! Volvemos a cerrarlo con el super-mando (era el mismo coche de los indicadores de ángulo muerto y la brújula), pita "bip", y al probar otra vez, lo mismo. Se abre con la manita. Probamos mil cosas. Y en esta que me acuerdo que, cuando está cerrado, si te acercas con la llave a la puerta del conductor se abre solo. Y me digo, ¿a que sólo se bloquea si se aleja la llave? Y es lo que hicimos. Me alejé con la llave, y parte de la family se quedó para comprobar si se cerraba. Y efectivamente, se cerró. ¡Qué sensación de analfabetismo tecnológico!

Y por último, las gasolineras y el coste de la gasofa... Todo el mundo comenta que la gasolina aquí es más barata. Y efectivamente es así. Pero vamos por pasos. Cuando uno llega a la gasolinera se encuentra que hay tres tipos de gasolina:
Como podéis comprobar, el precio cambia si pagas en efectivo (cash) o con tarjeta. La diferencia es un 2% aproximadamente. Y tambien se puede observar que la presencia del diésel es anecdótica, esta en una de cada cuatro gasolineras (aprox)... El precio indicado es por galón, que traducido a métrico, es cada 3.78 litros. Os dejo adivinar qué calidad de gasolina escojo...

Si uno toma el caso de pagar con tarjeta, y la opción más barata, sale en este caso a 2.69 dólares cada 3.78 litros. Es decir, a 0.71 dólares el litro, o lo que es lo mismo unos 0.63 euros... ¿No está mal, eh?

Pero es que además uno puede acumular descuentos con las compras de la semana, y ese descuento lo puedes aplicar en un depósito del mes siguiente. Y eso es lo que hemos hecho este fin de semana, con los descuentos de abril. Nos ha salido la gasolina a 2.099 dólares el galón, es decir unos 0.5 euros el litro. Puse más de 45 litros de gasolina por unos 22 euros.

Lo malo es que estamos en una de las regiones más caras de USA para la gasolina:


Hay zonas por Oklahoma donde el precio es ya de partida inferior a $2. Si además aplicas descuentos, ¡la gasolina sale tirada de precio!

viernes, 22 de mayo de 2015

Soplaré y soplaré, ¡y tu casita derribaré!

Todos hemos oído de pequeños el cuento de los tres cerditos, aquellos lechoncillos metidos a arquitectos que debían sobrevivir al vendaval generado por el lobo feroz...

Los tres constructores eligieron tres materiales muy diferentes:
De todos es conocida la historia, sólo sobrevivió la casita de piedra, o ladrillo: las demás fueron derribadas por el lobo, con diferente suerte para sus constructores según la versión. En algunas se los comía el lobo, en otras se iban corriendo a casa de su hermanito el albañil.

Quizás por eso tenemos la idea (en Europa) de que es mucho mejor construir una casa de ladrillo o piedra que de madera. Cuando llegas aquí te encuentras con la realidad (ya conocida) de que la mayor parte de las casas unifamiliares son de madera. Y de hecho es muy común en casi todas las regiones que se hagan de ese material.

Cuando se ven los desastres causados por los tornados reaccionamos con incredulidad, quizás por remembranzas de la niñez, al ver que se siguen construyendo las casas de madera en vez de un material mucho mas resitente como es el ladrillo. Esta entrada pretende responde a esa pregunta que uno se hace siempre: ¿por qué hacen las casas de madera, en vez de un material mucho más duradero como el ladrillo?

Empecemos por el mito del soplador: una casa de ladrillo aguanta mejor un tornado. Bueno, ¡pues es falso! ¡Hala, a mandar el cuento a freir espárragos!  Aquí os dejo un documento sobre análisis de riesgos de tornados y algunos ejemplos. A título informativo la velocidad de un tornado puede ser de 320 km/h (en menos del 1% de los casos), siendo el máximo registrado de 370 km/h. Con esa velocidad pueden levantar incluso camiones (para ver el vídeo, hay que hacer click en este enlace).


En el documento indicado es interesante el capítulo 3, donde habla de casos. El primero es el de un High School, por encima del cual pasó un tornado de intensidad máxima: como resultado, dos autobuses escolares acabaron encima del escenario donde habían estado ensayando unos chicos.
Después de ver el documento queda claro que el problema no es madera o ladrillo, sino que si uno quiere construir algo resistente a tornados debe ser de hormigón armado, y resistir el impacto de coches o camiones. Y sin ventanas, porque las ventanas revientan por la presión, o por el impacto de misiles. Véase este ejemplo contra  un frigorífico:

Pero claro, nadie quiere vivir en un edificio de hormigón sin ventanas. En los colegios y similares las zonas de "refugio" se colocan en los pasillos, estos hechos de hormigón.

La otra opción es hacer las casas con un sótano de hormigón que sirva de refugio, y construir por encima con otro material que sea barato de reponer. Y aquí es donde entra la madera: aquí es más barato contruir con madera que con ladrillo.

Destruido el mito de la seguridad de la casa de ladrillo, y si además resulta más barato hacerla con madera, entonces la elección es clara: madera.

Además tiene otras ventajas. Esta es la casa donde vivimos ahora:

La parte que se ve al fondo es la casa original. Hace unos años le hicieron el añadido que aparece en primer plano con planta baja y primer piso triplicando la superficie. Para hacer la modificación, en madera, es mucho más simple. Se toma la sierra de calar, se corta la puerta de unión en la pared de la casa antigua, y ¡a construir!

Por otra parte, parece que también aguantan mejor los terremotos (al ser más flexible que el ladrillo). (Y eso sí que nos afecta, porque aquí no hay ni tornados ni huracanes).

Cuando uno viene por aquí, y ve la cantidad inmeeeeeensa de bosques que hay, entiende el bajo coste de la madera.





domingo, 17 de mayo de 2015

Cinnamon

La canela, o cinnamon como se llama por aquí, parece ser la especia estrella de este país. Se puede encontrar en todos los sitios, y es raro el dulce que no se venda con ese flavor.

De lo primero que encontramos, y que a los niños encantó, son unos cereales:
A los niños les priva.

También la estrella del desayuno son unas galletas de miel, que pueden llevar además canela:

U otros chismes, como los pretzels, que los puedes tomar saladitos, cual pizza o con hotdog, o dulce, con canela. O cómo no, los donuts también pueden llevar canela:
 
Hasta aquí todo normal, lo dulce con canela puede estar muy rico, aunque el exceso cansa. Pero hay otros elementos más extraños que pueden llevar canela... Lo último, lo que me he tomado hoy, es CERVEZA o Cinnamon horchata ale (ojo, lo penséis como yo que lo de horchata es una barbaridad: horchata viene del italiano, y significa "hecho de cebada", así que es apropiado para la cerveza):


Debo confesar que me ha gustado.
¡¡Socorrooooo, se me debe estar atrofiando el gusto!!

¡¡UNA MORCILLA POR FAVOR!!